FANTASÍA ORO Y GRANA, VERSIÓN 1ERA. ETAPA

Cuando Guillermo Almada llegó a Barcelona S.C. lo hizo con un cartel bastante pesado sobre sus hombros, desde su natal Uruguay arribó al Monumental con el apelativo de ser el ‘Pep Guardiola‘ del país oriental. Su debut en el ídolo fue auspicioso, le ganó 2-3 al cuadro que hoy es finalista de la Copa Libertadores, el siempre complicado Independiente del Valle; fue un partido difícil, de toma y daca, en el que la filosofía de Almada se hizo notar. El equipo no se conformó con el empate (2-2), sino que buscó ganarlo -y así lo hizo-, con un gran gol de Ismael Blanco a los 90 minutos.

Ese partido fue importante para que la hinchada note un cambio abrupto en el estilo de juego, comparándolo con el anterior DT (Rubén Israel). De entrada, el nuevo esquema que implantó Guillermo logró ilusionar. Pero luego de ese compromiso y varias semanas después, el ídolo se vio involucrado en problemas institucionales, en la que hubo una contienda electoral de por medio y terminó con echar abajo la disputa por la tan anhelada ‘estrella 15‘.
Gracias a la sapiencia de la mayoría de los socios, ganó las elecciones el binomio conformado por Cevallos y Alfaro. La continuidad de Almada fue motivo de controversia entre los hinchas toreros, porque producto a la mala campaña que tuvo el equipo al finalizar la segunda etapa (2015), el entrenador fue criticado por la prensa y los barcelonistas. Al final, Guillermo se quedó porque tenía contrato por seis meses más y la dirigencia no quería tener una nueva demanda; a su vez, se le quería dar la oportunidad empezando desde cero y con un plantel reforzado.
Barcelona inició el año de manera fabulosa, con una Noche Amarilla de ensueño, donde la estrella del show fue ‘un tal’ Ronaldinho. La recaudación de aquella presentación pasó el millón de dólares, gracias a las 60.969 personas que acudieron al estadio. El inicio del campeonato no fue auspicioso, se debutó con una derrota 2-1 ante El Nacional; luego el equipo tuvo buenos y malos momentos. La reaparición de Matías Oyola ante Liga de Quito fue el punto de inflexión. Desde ese juego, el funcionamiento colectivo del plantel -dentro de la cancha- empezó a ser una máquina de ganar partidos a base de gran juego.

El estilo de Almada es claro -siempre lo fue-, se trata en presionar la salida del rival en su propia cancha, ahogarlo y no darle espacios; distribuir bien la pelota desde el saque de meta con Banguera, los defensas ya no «bartolean» la pelota, salen jugando con la cabeza levantada, todos marcan: desde Álvez, pasando por el ‘Kitu’ y Esterilla. En síntesis, el equipo es solidario, compacto y arrollador. Para que los jugadores puedan desempeñar el estilo que pretende el uruguayo, deben tener una óptima preparación física, y es notorio que la tienen. Sin duda, el señor Gonzalo Barreiro realiza un gran trabajo, excelente colaborador de Guillermo.
No recuerdo a un Barcelona tan arrollador en muchos años, ha tenido ‘chispazos’ de buen juego, como: los planteles que dirigió Jorge Solari en el 2002, Víctor Luna 2004, Mario Jacquet 2006, Gustavo Costas 2012 y Gustavo Soler 2013. Para un Barcelona «avasallador» tenemos que desempolvar los archivos de los 90′, y recordar ese equipo imparable del 95 con Salvador Capitano, el del 91 con Jorge Habbeger o con Rubén Insúa el 97 y 98.
Pero, ¿por qué este Barcelona 2016 hace soñar?
ㅤ– El ídolo vapuleó en casa a los tres equipos -después de BSC- más laureados del país: Liga de Quito (5-0), Emelec (5-0) y El Nacional (3-0).
ㅤ– El Monumental fue inexpugnable, sólo el Deportivo Cuenca logró llevarse un punto.
ㅤ– La ofensiva del ídolo fue letal, anotaron 51 goles los cuales se convirtieron en récord.
ㅤ– La defensa fue la menos batida con 19 goles.
ㅤ– Tiene un patrón definido, el equipo sabe a lo que juega.
ㅤ– Estabilidad institucional.
ㅤ– Es el equipo que mejor juega en la actualidad.
ㅤ– La hinchada acompaña y los socios crecen.
Se espera que se mantenga la armonía dentro y fuera de la cancha, todos estamos unidos en un mismo objetivo, CELEBRAR EN DICIEMBRE, no será fácil… Pero, los dirigentes, jugadores y cuerpo técnico nos invitan a soñar. ¡VAMOS BARCELONA, CARAJO!

